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miércoles, 31 de marzo de 2010

Cantora

Hace algunos días llegó a mis manos – por intermedio de mi hermano Camilo Félix - el disco Cantora 1 y 2, la última (en este caso sí, la última) producción de Mercedes Sosa. Se trata de dos discos de 18 y 17 tracks respectivamente, de calidad excepcional. Son duetos desarrollados con diferentes artistas, entre solistas y agrupaciones, que solamente ratifican la capacidad convocadora de un personaje que – para muchos de los que nos autodenominamos “trovadores” – constituye un referente inmortal.

En este mismo blog escribí - hace un tiempo - un post haciendo votos por que la buena Mercedes no se muera, lastimosamente no encontré eco en el Olimpo al que recurrí, se fue nomás, dejando huérfanos a muchos conocidos como Charly García, Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Víctor Heredia, Nito Mestre, entre otros, y a muchísimos desconocidos.
El disco que comento tiene un contenido altamente emocional. Mencionaré los temas que más me sorprendieron (aunque todos son exquisitos): La canción de Gustavo Cerati “Zona de Promesas” con quien también canta la misma, es de una pulcritud maravillosa; ni que decir de la versión de “Desarma y Sangra” de Charly. Luego esta “Canción Para Un Niño en la Calle”, a dúo con “El Residente” de Calle 13, francamente brillante. Calle 13 dando rienda suelta a una sensibilidad social cada vez más reconocida por la gente. La canción de Rubén Blades “Parao” la canta con el gran Vicentico, para ser seguida por “Zamba del Cielo” que canta conjuntamente con Liliana Herrero y Fito Páez. “El Ángel de la Bicicleta”, canción de León Gieco es cantada con Gustavo Cordera, hermoso homenaje al Pocho Lepratti quien fuera muerto por la policía en diciembre del 2001, en la ciudad de Rosario, durante la represión ordenada por el entonces presidente argentino De la Rúa. 
Una de las canciones que más me impresionó es “Flores para Violeta” a dúo con Joaquín Sabina, es un homenaje poético y político a Violeta Parra, de la pluma del loco de Úbeda. “Cántame” un chamamé que canta junto a Franco de Vita, de una ternura y dolor indescriptibles, tanto así que es mejor que Camilo Félix no la vuelva a escuchar ya que hasta sus chistes – en medio de ese tema – se convierten en anécdotas de tristeza. Los dúos con Rubén Rada y Marcela Morelo te pueden hacer bailar o abrazar a la persona que más quieras, según lo permita tu corazón. En el disco 1 también están los dúos con Lila Downs, Daniela Mercury (Brasil), Alberto Rojo, Coqui Sosa, Luis Carlos Borges, Luciano Pereyra y Los Folkloristas. Con estos últimos hace una versión del Himno Nacional Argentino que comprueba que los himnos pueden ser hermosos siempre y cuando los salven de la calidad musical de los militares y de sus marchas. Existe un tema que canta Mercedes acompañada de la guitarra de Luis Salinas, un prodigio del jazz latino.

El disco 2, comienza con “Aquellas Pequeñas Cosas” de Joan Manuel Serrat, a dúo con “El Nano”. Luego la hermosísima y profunda “Barro Tal Vez” de Luis Alberto Spinetta, a dúo con “El Flaco” (hubiera preferido personalmente “Plegaria Para Un Niño Dormido” pero se hubiese pecado de “deprimente”). El dúo con Caetano Veloso es una maravilla con Corazón Vagabundo y “La Maza” de Silvio Rodríguez a dúo con la barranquillera Shakira (me pregunto ¿qué opinará la colombiana del “Ángel de la Bicicleta”?) es quizá la única pista que puede ser acusada de "floja". “Zamba Para Olvidar”, es un tema que canta con Diego Torres y Facundo Ramírez, sencillamente de primera. La versión. “Agua, Cielo Tierra, Fuego” con Soledad Pastorutti, es PRECIOSA, una lección de los componentes del amor. “Himno de mi Corazón” con León Gieco y “La Novicia” con Víctor Heredia, en las cuales se pone de evidencia la inmensa ternura que los unía. “Deja la Vida Volar” con Pedro Aznar, ex Serú Girán. “Celador de Sueños” con Orozco Barrientos y el gran Gustavo Santolalla, entre otras canciones y otros artistas de primerísima factura.
Únicamente debo decir que el gran ausente en los dúos fue Silvio Rodríguez, aunque estoy seguro que él ya tiene el disco.

El disco “Cantora” salió el 2009, cuando Mercedes Sosa ya tenía serios problemas de salud, obtuvo dos Grammy Latinos 2009, por Mejor álbum folclórico y Mejor diseño de empaque, dicen que es el primer disco latino que logra eso, aunque yo creo que por su calidad obtendrá – en el tiempo – la mayor condecoración que no es otra que formar parte de la pequeña colección de discos de la gente común, los del esfuerzo diario, para quienes Mercedes Sosa siempre cantó.
Parecería que esta es una presentación algo tardía, pero a mí no me importa, tenía que escribir estas líneas, ya que de paso constituyen una forma de decir que esta herencia de Mercedes es una maravilla pero ni así se justifica que nos haya dejado tan huérfanos.

martes, 6 de octubre de 2009

Mercedes Sosa, por Silvio Rodríguez

A continuación, un texto escrito por Silvio Rodríguez acerca de la muy lamentable desaparición de Mercedes Sosa. Me lo remitió Jorge Millones, quien siempre comparte conmigo, tal vez de manera inmerecida, las canciones, la poesía y el decidido interés por la justicia.

Quizá la había visto antes en Cuba, pero siempre me ha parecido que conocí a Mercedes Sosa en el estadio de béisbol de Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana, una noche de diciembre de 1974. Ella se incorporaba a "7 días con el pueblo", un festival de canción comprometida que se venía celebrando desde hacía dos o tres jornadas. Aquella noche las luces del estadio parecían romper la oscuridad y el pueblo reclamaba a sus cantores.

En el pequeño espacio en que nos apretábamos los que esperábamos turno, me las arreglé para ubicarme al lado de ella, presentarme y decirle lo que la admiraba. Por último, azorado de mi propia locuacidad, tuve la mala pata de brindarle un trago, que rechazó arrugando la nariz. Mal comienzo, me dije.

La recuerdo otra noche, también recién llegada, en este caso a Cuba, para más señas en Casa de las Américas, ella junto a nuestra amiga común, Haydee Santamaría. Fuimos un grupito de cantores a recibirla, a gozar del privilegio de tenerla cerca por un rato. Por entonces la acompañaba un asombroso guitarrista que llamaba Pepeto, el que lamentablemente no mucho
después falleció. Entre Mercedes y Pepeto, más que conjunción, había un estado de gracia.

La recuerdo también en Managua, en un Festival por la paz. Estaban Alí Primera, Chico Buarque, Isabel Parra, Daniel Viglietti, los hermanos Mejía Godoy y muchos más. Pocas veces como aquel día tuve un flujo de comunicación tan intenso con Mercedes. Fue algo extra verbal, una empatía poderosa que ocurrió entre ella y yo. Alguien que pasaba nos hizo un par de fotos que recogen un poco el momento. Siempre que las veo me estremezco.

A principios de los años 80 me designaron para presentarla en Varadero, en uno de los dos festivales de la canción que dirigió la Nueva Trova. Y a mí, que tanto me corto en esos lances y que salgo sin guión, se me ocurrió decir que se trataba de alguien cuyo nombre era oro en la historia de la canción latinoamericana... Me acuerdo que mientras la ovacionaban yo me bajé de allí con la sensación de haber dicho una estupidez, por comparar a Mercedes con el también llamado vil metal.

Hoy, con el dolor de la pérdida presente, lejos de aquel agitado Varadero, me doy cuenta de que dije lo correcto. Mercedes -como Yupanqui y Violeta- es oro sustancial de las raíces de Los Andes, tesoro de nuestro patrimonio sin
tiempo.

Bienaventurada es Mercedes Sosa.

viernes, 2 de octubre de 2009

Tu voz es un himno para nuestros corazones

Aunque la conocí hace muchos años y fue una conversación de algunos minutos, ese día caí en cuenta de que hablaba con una persona especial, muy especial.
Mercedes Sosa es una de esas personas alrededor de la cual, muchas veces sin proponérselo, la gente se reúne, re aprende el respeto y hasta se quiere un poco más. Personajes tan diversos como Shakira, Miguel Bosé o Sting se acercaron a ella como quien se acerca a una figura totémica de la canción popular latinoamericana. De otro lado están los siempre recordados Charly García, Víctor Heredia o León Gieco (quienes se refieren a ella como “madre”), también están otros argentinos como Piero, Ignacio Copani, Soledad Pastoruti o Gustavo Cerati. Resultaría inútil enumerar a las personas que han demostrado en canciones el cariño devocional que le tienen.
Mercedes Sosa está, hoy 2/10/2009 con respiración asistida en una clínica de la capital argentina, los pronósticos son reservados y la situación crítica. Charly García ha comentado la posibilidad de suspender su gira latinoamericana para viajar a Buenos Aires, Joan Manuel Serrat estará sumándose esta noche a los amigos que se están dando cita en esa ciudad. Allí ya están muchos otros cantautores, poetas, pintores y demás trabajadores de los sueños.
Este 2009, digo yo, no puede ser tan malo. Haberse llevado primero al queridísimo Mario Benedetti y ahora pretender arrebatarnos a Mercedes Sosa.
Desde aquí, los votos por su recuperación, porque esa voz no se apague y nos sigua señalando la dirección por donde queda la ternura, la solidaridad y la justicia.
Vuelve como la cigarra, por favor.